Marta Robles nos cuenta como sobrellevó su último embarazo escribiendo

EP

LA SEXTA NOVELA DE LA MADRILEÑA SE TITULA "DIARIO DE UNA CUARENTONA EMBARAZADA"

Mujer activa donde las haya Marta Robles es pura energía, una mujer con carácter y muy buen humor que sigue viviendo cada proyecto como si fuera el primero. A sus cuarenta y cinco años la periodista acaba de ser madre por tercera vez de un precioso niño al que ha llamado Luis, como su padre. Marta presenta ahora su sexto libro, Diario de una cuarentona embarazada , una divertida y amena lectura con la que la madrileña ha querido compartir las aventuras y desventuras del desajuste hormonal que supone un embarazo.

Mujer todo terreno o animal de carga, como ella misma se define, Marta ha trabajado durante todo su embarazo compaginando las múltiples actividades que acostumbra acometer. A su trabajo en Telemadrid con Madrid a la última , programa con el que consiguió el premio Antena de Plata 2006, hay que sumarle las diferentes colaboraciones que hace con algunas publicaciones escritas. Aprovechando las noches en vela para escribir esta alocada comedia literaria se puede decir que Marta sobrellevó su embarazo escribiendo.

-¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?

-Por casualidad, era un simple relato que escribí para desahogarme al inicio de mi tercer embarazo pero quedé a comer con Carmen Posadas para contarle el desajuste hormonal que tenía, se lo dejé para que lo leyera y me animó a convertirlo en novela. Este libro ha sido para mi como otro parto, lo he vivido con muchos nervios y gran inquietud, todo lo que emprendo lo vivo como si fuera la primera vez.

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-¿Has sobrellevado el embarazo escribiendo?

-De alguna manera sí, tenía que sacar horas de mi sueño para poder escribirlo y me vino muy bien, esas noches que no podía pegar ojo y no paraba de dar vueltas con la tripa de un lado a otro de la cama me ponía delante del ordenador y daba rienda suelta a las aventuras y desventuras de esta cuarentona embarazada olvidándome de todo.

-¿Se trata de un relato autobiográfico?

-No, los síntomas del embarazo sí pero el resto no, ni los personajes ni las situaciones, lo único de verdad es la pérdida de la maleta, aquello sí fue verdad.

-Se lo has dedicado a los hombres de la casa...

-A Luis, Luisito y a todos sus hermanos. Se lo dedico fundamentalmente a mi marido porque cuando estoy escribiendo me pongo muy pesada, dejo muchas cosas por hacer y él ha tenido mucha paciencia. A Luisito porque estaba en mi tripa entonces y a sus hermanos porque hay que ser justa.

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-¿Es muy diferente el embarazo a los cuarenta?

-Mucho, yo tuve a mi primer hijo con treinta y dos años, no era ninguna niña pero era más joven que ahora. El embarazo es muy distinto con los años, tu te cansas más y tu cuerpo reacciona de manera distinta. Todas las embarazadas se preocupan por cómo nacerá su hijo pero cuantos más años tienes más lo piensas, aunque quieras evitarlo no puedes dejar de pensar si vas a tener suficientes energías para cuidarlo. Lo que es cierto es que cuando nace te olvidas de todo eso.

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-¿Lo recomiendas?

-Tener hijos a los cuarenta es muy bonito, una mujer está en su plenitud a partir de los treinta y cinco años, es a partir de esas edad cuando más claras tienes tus prioridades, con el paso de los años le das más prioridad a tu hijo. Se puede hacer pero depende mucho de tu cuerpo, quedarte embarazada a los cuarenta te rejuvenece tanto física como psicológicamente pero si se puede es mejor tener los hijos más joven. Sé que hay problemas de todo tipo para hacerlo pero es mucho más recomendable.

-¿Hay más problemas laborales para una embarazada madura?

-No lo dudes, tenga la edad que tenga una embarazada encuentra reticencias en su entorno laboral pero esas reticencias también se agudizan con la edad. El mundo laboral es mucho más complicado para la mujer que para el hombre. Abandonar tu carrera y tener que retomarla nunca es fácil.

-En tu caso no ha interferido en tu vida laboral...

-Yo soy una animal de carga, una mula torda. Soy muy bruta, he trabajado durante y después del embarazo porque me gusta, no todo el mundo tienen que ser como yo.

-¿Tiene libertad una madre a la hora de elegir entre quedarse en casa para cuidar a su hijo o trabajar?

-No, no somos libres para decidirlo, las mujeres no somos libres para casi nada. No tenemos mas remedio que ser superwomans y a veces nos gustaría poder delegar en nuestras parejas o en la propia sociedad que nos hubiera puesto mejores horarios o guarderías en el trabajo. Nos tenemos que matar a trabajar para conseguir lo que queremos. Debemos poder elegir, nuestros niños nos necesitan muchísimo pero no van a ser mejores porque estemos las veinticuatro horas delante de su cuna y si lo hacemos así que sea porque queremos hacerlo.

-¿No ayudan lo suficiente los hombres?

-Hay de todo, hay padres que se sacrifican mucho por sus hijos, lo que si es cierto es que hay determinados roles que llevamos nosotras escritos en nuestro carnet de identidad y ninguno de ellos se plantea asumirlos. Se sacrifican menos que las mujeres porque culturalmente nadie se lo ha enseñado. Yo a mis hijos intento enseñarles a hacerlo todo, simplemente para que sepan hacerlo.

-¿Has tenido que pedir perdón muchas veces por el desajuste hormonal?

-He tenido que pedir perdón por mis desajustes hormonales a lo largo de toda mi vida, soy muy ciclotímica. Durante el embarazo fui bastante más moderada que la protagonista de mi libro, ella es muy obsesiva y se pone de los nervios en seguida pero también sufrí las consecuencias de la revolución hormonal, los desajustes hormonales del embarazo no son ningún mito.

-Y ahora que ya ha nacido, ¿cómo estas viviendo la maternidad?

-Luisito ha sido mi tercer hijo, no digo que sea como un paseo militar pero le queda cerca.

-¿Qué temas de actualidad tratas en este libro?

-Desde el embarazo de la Princesa Leticia y el cambio de la constitución hasta las técnicas de fertilización, el aborto o la construcción de las familias rehechas.

-¿Qué proyectos de futuro tienes?

-De momento voy a seguir como estoy, presentando A la última en Telemadrid y haciendo colaboraciones en prensa. Lo próximo será un libro de no ficción que tendrá mucho que ver con Madrid.

-En el programa se tratan temas como el protocolo, las tendencias...

-Sobre todo hablamos de tendencias de moda, de todo tipo de reportajes de belleza, gastronomía, decoración, salud... temas que en general nos interesan a todas las mujeres y a todos los hombres. Y por supuesto tenemos nuestro famoso Vertichollo , que es una sección que me he inventado yo y que hacía ya en la radio. En esta ocasión, convencí a Mabel Lozano para que empezara a hacerlo. La verdad es que lo he llevado a lo largo de todos mis programas y estoy contentísima porque tiene muchísima repercusión. A la gente le encanta. Hablamos de moda, de lo que pasa en Madrid, porque sobre todo es una historia de amor con Madrid en la que vamos descubriendo todas las cosas que pasan por la ciudad: los hoteles, los museos, los restaurantes... sabemos qué cosas le puede interesar a la gente ver en televisión, sobre todo porque luego le son útiles. Yo creo que gusta bastante.

-¿Soñabas con ser periodista?

-Cuando era pequeña quería ser escritora. Me presentaba a todos los concursos de redacción de los que gané muchos, y me siento muy orgullosa, por cierto. Escribir era lo que más me emocionaba en el mundo. Me convencieron de por qué no era periodista, que era una persona con muchas ganas de contar historias, con mucha curiosidad. Finalmente me metí en periodismo, y la verdad es que es mi pasión y mi vida.

-¿Cómo te gustaría verte dentro de diez años?

-Mayor (risas). No tengo miedo a envejecer, pero tampoco te creas que me hace mucha gracia. Cuando empecé a trabajar en televisión era siempre la más jovencita de todos, ahora soy la mayor en todos los equipos, no sabes la rabia que me da. Dentro de diez años me veo tranquila, plácida, con paz interior, que es lo más importante, y todo eso creo que tendrá mucho que ver con mi familia, con mi marido y con mis hijos, y con la gente que me quiere, que es la que en definitiva me proporciona seguridad para hacer todo, y ganas para ser buena madre y buena periodista. En fin, yo creo que las cosas buenas que salen de mí provienen de los demás.