La familia de Mila Ximénez, con su hija Alba a la cabeza, incansables en su apoyo a la colaboradora

Alba Santana ha regresdo a España para estar junto a su madre - EUROPA PRESS

   MADRID, 18 Jun. (CHANCE) -

  Preocupación por el estado de salud de Mila Ximénez tras su último ingreso hospitalario. Su hija Alba Santana, sus tres hermanos, Manolo, Concha y Encarna, y sus amigos más cercanos - como Raúl Prieto o Jorge Javier Vázquez - están muy pendientes de la colaboradora, que continúa su lucha infatigable contra el cáncer de pulmón que le diagnosticaron hace un año con el apoyo de todos sus seres queridos, a los que hemos podido ver entrando y saliendo de su domicilio en las últimas horas.

   

Alba Santana, infatigable al lado de su madre

   Visiblemente cansada y con la preocupación escrita en el rostro, Alba regresaba de Amsterdam, donde reside con su marido y sus dos hijos, para apoyar a su madre en estos complicados momentos. Así, a pesar de no estar en España cuando Mila ingresó en la Clínica de La Luz tras acudir al hospital a hacerse una prueba, su hija ya se encuentra en Madrid, infatigable día y noche al lado de su madre, con quien tiene una relación de lo más especial.

Los hermanos de Mila Ximénez, una piña a su lado

   Junto a ella, también los hermanos de la periodista se están dejando la piel e, inseparables de Mila, han sido una constante a su lado en los últimos meses. Demostrando que son una piña, hemos visto a Manolo, a Concha y a Encarna en numerosas ocasiones acompañando a su hermana al hospital, y ahora, como no podía ser de otra manera, arropándola en su regreso a casa y en su lucha contra el cáncer de pulmón con metástasis que le diagnosticaron hace justo un año.

   Aunque todo apunta a que este último ingreso se debió a una crisis de ansiedad por lo que tuvo que estar en la Clínica la Luz durante dos días cuando tan solo había acudido para realizarse unas pruebas, por el momento la familia prefiere guardar prudencia y respeto sobre la complicada situación de la colaboradora, y a pesar de sus rostros de preocupación, prefieren no hacer declaraciones en estos delicados momentos.


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